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A diario compramos en el mercado multitud de bienes y servicios, ya sea como personas físicas o como sociedades podemos adquirir fácilmente en el mercado aquello que necesitamos, pero ¿qué ocurre cuando se trata de comprar una empresa? Queremos compartir contigo algunas claves para tener éxito si estás pensando iniciar un proceso de compra de una empresa.
Nuestra experiencia asesorando operaciones de compra-venta de empresas nos ha revelado de primera mano qué es lo que ocurre cuando por primera vez te acercas como empresario a un proceso de compra: dudas, incertidumbre, por dónde empezar, ¿qué beneficios me aportará?…Estas son algunas de las dudas que pueden venir a tú mente si alguna vez te has planteado acercarte a un proceso de compra-venta. Resolver estas cuestiones es esencial para clarificar las expectativas del comprador y que el proceso tenga éxito.
Lo primero que debes saber es que es un proceso complejo que requiere dedicación e implicación por todas las partes, por ello es importante clarificar los roles, esta primera cuestión queda resulta en la primera fase del proceso: el mandato de compra. En este documento se clarifican y acuerdan los servicios a prestar, obligaciones de ambos, confidencialidad, metodología etc. El compromiso y la generación de una relación de confianza es la primera clave para tener éxito.
Una vez formalizada esa relación de confianza podemos comenzar el proceso. Para ello es necesario realizar un análisis previo que permita ahondar en cuestiones estratégicas sobre las motivaciones de compra del empresario, clarificar y definir cuál es el objetivo e identificar cuál es el valor que tiene para el empresario dicha compra, todo ello permitirá focalizarse en las opciones más adecuadas y acordes con la estrategia.
Llegados a este punto del proceso debemos comenzar a mirar hacia fuera y realizar una prospección de mercado para identificar y seleccionar potenciales objetivos de compra, así como diseñar una estrategia de acercamiento a los seleccionados. Si alguno de ellos se muestra receptivo, el proceso seguirá facilitando información por su parte para conocer mejor su negocio en general y su valor en particular. Si por el contrario no hay interés en los potenciales vendedores, podremos volver a realizar una nueva prospección y selección.
En último lugar, llegó el momento de negociar: existirá una negociación inicial en donde la valoración de la empresa es el aspecto esencial a tratar, posteriormente a través de una due diligence verificaremos la veracidad de la información facilitada por el vendedor y como último paso en la negociación final se conformará un acuerdo definitivo a firmar por ambas partes.
El proceso es largo y requiere conocimientos, habilidades de negociación y diálogo e implicación y esfuerzo por ambas partes para llevar a buen término la operación. El papel del asesor como intermediario y negociador, la confidencialidad y la confianza son los factores clave presentes en todas las fases.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]