¿Qué aplicaciones tiene el coaching en el entorno empresarial?

Antes de responder para qué sirve el coaching en la empresa aclararé para qué no sirve: El coaching no sirve para convencer o persuadir a las personas porque en el proceso de coaching el cliente siempre es el que decide, no es un proceso directivo, de influencia o persuasivo, ni en la empresa ni en ningún otro ámbito.

La principal utilidad del Coaching en la empresa es su aplicación como sistema de desarrollo profesional.

¿Qué es y qué sentido tiene el desarrollo profesional en la empresa?

En un entorno y un mercado feroz y en el que los cambios se suceden más rápido de lo que podemos ver y asimilar, el desarrollo profesional de los empleados no es una opción, es una necesidad para ser competitivos.

El desarrollo profesional implica crecer, crecer es poder hacer cosas que antes no podías, para esto se necesita adquirir nuevos conocimientos, habilidades, competencias y actitudes.

El sentido de este desarrollo es mejorar el desempeño de la persona en su puesto de trabajo o facilitar la asunción de un nuevo puesto o nuevas responsabilidades y tareas.

El coaching es una alternativa más entre los diferentes sistemas de desarrollo profesional en la empresa, pero no hay que olvidar que el coaching no vale para todo, así que a continuación podrás identificar para qué sirve cada sistema de desarrollo profesional y cuál le conviene a tu empresa según tus necesidades.

Procesos de coaching ejecutivo

Se dirigen a directivos, responsables de departamento y mandos intermedios. El proceso de coaching ejecutivo facilita que la persona tome las decisiones de forma más ágil, estimula la búsqueda de soluciones, aumenta la claridad en cuanto a la definición de una estrategia y objetivos, facilita los cambios, aumenta el desempeño de la persona y optimiza la gestión de los recursos disponibles.

Coaching de equipos

En este caso el proceso se centra en el desarrollo profesional, funcionamiento y desempeño de un equipo. Los beneficios serían similares a los del coaching ejecutivo pero aplicados al equipo de trabajo con un objetivo y meta comunes, añadiendo a esto algunas características propias de un grupo como puede ser mejorar la cohesión, optimizar y adaptar los roles para conseguir mejores resultados y minimizar los conflictos.

Procesos de coaching para gestionar cambios

Cuando se produce un cambio y siempre que este cambio requiera de la persona una transformación profunda, con independencia de que se ocupe o no un cargo directivo (Coaching ejecutivo), un proceso de coaching ayudará a la persona a gestionar y asumir este cambio con éxito. Me gustaría en este caso ponerte de voz de un cliente algunos de los resultados que se consiguen para que veas un ejemplo real:

“En mi situación particular, tras una revisión del organigrama en mi empresa, yo me enfrentaba un cambio de puesto. Tenía el reto de asumir la Responsabilidad del nuevo departamento de RRHH en mi empresa, esto implicaba una mayor responsabilidad respecto a mi anterior puesto y además requería saber manejar una serie de problemas que eran nuevos para mí. Gracias a las sesiones de coaching conseguí marcar prioridades y organizarme mejor, di más importancia a las cosas que más requieren mi atención, comprendí que la gente necesita ser escuchada y tenida en cuenta para muchas de las decisiones y que es necesario hacer que se sientan parte importante del proyecto. Cuando estas empezando a salir de tu “zona de confort” es importante contar con un apoyo externo, un proceso de coaching te ayudará a crecer y confiar más en tu trabajo diario.” (Javier Rodríguez González)

Acciones formativas

Se utilizan para transmitir de forma puntual ideas, información y conocimiento. Por sí mismas y sin acompañamiento posterior es difícil que reviertan en un cambio de comportamiento.

Talleres prácticos o workshops

Para la adquisición de habilidades específicas lo mejor es utilizar talleres prácticos, que pueden incluir o no en su metodología el coaching pero que incluirán siempre la práctica real de las habilidades. Están más cerca de un cambio de comportamiento sin embargo una vez terminar el taller sigue estando la persona sola ante el peligro a la hora de extrapolar lo que ha practicado en el taller a su realidad del día a día y a su puesto de trabajo. Esto no es fácil de hacer sin un acompañamiento y de aquí el eterno debate sobre la utilidad de las formaciones y talleres en la empresa.

Por supuesto existen muchos más sistemas de desarrollo profesional pero para empezar te retaría a que decidas empezar por uno de los descritos. En mi opinión todos ellos son complementarios y necesarios para un desarrollo profesional exitoso, si bien en cada momento empresarial y según la cultura de tu empresa habría que comenzar a trabajar un aspecto u otro.

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