Siempre que una persona me pide información para realizar conmigo un proceso de coaching, lo primero que hago es verificar si sabe qué es, si es lo que busca y, sobre todo, si es lo que necesita. El coaching está en la televisión, en artículos, en libros, en la radio… Es un término que se ha popularizado, pero pocas personas conocen cómo funciona. Resolvemos hoy algunas de las dudas habituales acerca del coaching y te contamos sus beneficios.
¿Qué es el coaching?
Imagínate que estás delante de un coche: este vehículo potencialmente puede llevarte a muchos lugares, pero dependerá de a dónde quieras ir, de si tienes gasolina, de si sabes conducir, de si conoces la ruta para llegar a tu destino, de si tienes tiempo y de si te apetece hacer un viaje, entre otros muchos factores.
El coaching es un vehículo que tiene la potencialidad de llevarte a donde tú quieras estar, ya que su propia estructura te facilita ir desde un punto hasta otro exitosamente.
En este viaje que puedes emprender con un proceso de coaching, tú serás el conductor y el coach será el copiloto, será un guía que te facilitará y te acompañará en el viaje.
Algunas consideraciones importantes sobre lo que no es:
• El coaching nunca es terapia ni tratamiento psicológico.
• El coaching no es formación ya que un coach no enseña, acompaña a la persona a descubrir. Si bien es cierto que hay modelos de aprendizaje menos directivos y más cercanos al coaching, la formación suele ser más directiva.
• El coach no es un consultor ni un asesor porque no aconseja, no juzga y no analiza tu situación.
¿Qué se hace en una sesión de coaching?
En las sesiones de coaching se mantiene una conversación estructurada y guiada estratégicamente. En esta conversación, el coach realiza preguntas al cliente y le propone ejercicios para que vaya redescubriendo su situación y tomando decisiones al respecto para transformarla en la dirección deseada.
Siguiendo la metáfora del vehículo, a través de las sesiones tú mismo te irás dando respuesta a estas preguntas: ¿A dónde quieres ir? ¿De dónde partes? ¿Qué necesitas para hacer tu viaje? ¿Cómo lo vas a hacer y cuándo sales?
¿El coaching sirve para todo?
Rotundamente no. El coaching no es útil para todas las situaciones ni para todas las personas.
Si quieres conseguir algo que ahora mismo no tienes, crecer es la única forma lograrlo. El coaching te sirve para crecer: si lo que quieres es quedarte inmóvil, lamentarte, cambiar a los demás o que alguien te diga qué hacer, el coaching no te servirá.
El coaching te aporta una forma diferente de mirar y afrontar tu realidad. Desde el enfoque que solemos utilizar nos centramos en los problemas, las causas, buscamos culpables, miramos al pasado con frustración y nos estancamos en las limitaciones y la queja. El coaching rompe este bloqueo porque se centra en objetivos y potencialidades, en lo que se puede llegar a ser y mira al futuro a través de plazos, acciones y recursos. Frente a los problemas el coaching sirve para aportar soluciones.
El mes que viene te explicaré qué es el coaching ejecutivo y cuáles son las aplicaciones del coaching a la empresa. Si aún tienes dudas de si el coaching puede ayudar en tu empresa, no dudes en ponerte en contacto con el área de Consultoría de Talento y desarrollo profesional (RRHH) para que analice tu situación particular y resuelva tus dudas.