Ya sea grande, mediana o pequeña toda empresa debería pensar en elegir un proveedor de ciberseguridad, sencillamente, es una de las decisiones más importantes para asegurar la perdurabilidad en la era digital, dejando de ser un asunto meramente tecnológico para convertirse en un tema de negocio que debe presidir las políticas estratégicas de las empresas.
Con las cargas de trabajo, las aplicaciones, los servicios y los datos de las empresas expuestos en plataformas abiertas de Internet, ahora, más que nunca, es importante invertir en una solución de este tipo que proporcione una protección adecuada contra las amenazas avanzadas y agresivas de hoy en día.
La gran duda de muchas empresas es como dar el primer paso, por dónde empezar, y como elegir a un proveedor de soluciones de ciberseguridad en un mercado cuyo conocimiento se restringe a unos pocos.
Un primer consejo es el no dejarse llevar por el marketing, existen cantidad de soluciones que se venden sin tener en cuenta las necesidades reales del cliente, es aconsejable recurrir a proveedores que antes de ponerse manos a la obra lleven a cabo un estudio de las necesidades reales de la empresa (arquitectura de red, inventario de activos, soportes, equipos periféricos, políticas, normas…) se trata de un análisis previo y documentado que servirá para dimensionar el tipo de soluciones que necesita cada empresa, operando como punto de partida hacia la formalización de la gobernanza de la seguridad como medio de gestionar los riesgos. Este tipo de análisis previos, producen el ahorro de costes derivado de una racionalización de recursos, eliminado las inversiones innecesarias e ineficientes en seguridad informática como las producidas por desestimar o sobreestimar riesgos de este tipo. En este sentido, buscar un equipo de profesionales que aúnen los conocimientos técnicos y los de consultoría digital, es una de las claves para tomar una decisión en la buena dirección.
Yendo un paso más allá, es preciso buscar un equipo que a su vez ofrezca más que una protección antimalware, ransomware o phishing, esto no es suficiente, hoy en día existen otro tipo de riesgos como las amenazas persistentes avanzadas (APT) y muchas otras con las que los ciberdelincuentes llegan a las empresas desde infinidad de frentes.
En el mercado de la ciberseguridad se pueden clasificar diferentes tipos de servicios, los llamados servicios de prevención, utilizados para reforzar la posición de seguridad de la empresa, encontrando sus debilidades para reducirlas junto a la superficie de exposición (Pentesting Hardening, o los servicios de Consultoría previa). Servicios de detección, destinados a analizar de manera continua cualquier patrón sospechoso o ciber amenaza. Servicios reactivos, con los que se ayuda a contener situaciones de crisis cuando ya se ha materializado un ataque o amenaza. Los proveedores que engloben todos los servicios como un conjunto de herramientas de ciberseguridad son los más aconsejables.
Complementariamente, otra opción es la de solicitar junto con las soluciones de defensa, la incorporación de servicios gestionados o administrados con los que delegar la gestión de ciberdefensa al proveedor, de esta forma será este el que opere como vigilante de ciberseguridad con las herramientas previamente implantadas, pudiendo dar respuesta de esta forma a los incidentes ocurridos en tiempo real.
Y por supuesto, mientras se gestiona el proveedor de ciberseguridad adecuado, para lo que LLANA CONSULTORES se pone a disposición de sus clientes, lo más inmediato sería invertir en formación, preparar a los equipos humanos de las empresas, dándoles a conocer los riesgos y amenazas que existen a la hora de utilizar cualquier dispositivo digital (ordenador, Tablet, Smartphone etc.…) hace que se active en estos el estado de “alerta digital”, básico como primera línea de defensa si queremos evitar Ciberataques (intrusos externos), fugas de información (intrusos internos) o errores humanos accidentales que causan situaciones críticas y pérdidas de información.